Tendinitis: una afección frecuente en equinos

abril 11/2017

Los equinos por su condición y actividad atlética, tienen alto riesgo de lesiones en los tendones y ligamentos, presentándose con frecuencia tendinitis a nivel del metacarpo (mano), metatarso (pie) y la región de la cuartilla, siendo los más afectados el tendón flexor digital superficial (TFDS) y el ligamento suspensorio (LS).

La tendinitis es la inflamación y ruptura de fibras del tendón, importante estructura colágena de fijación intermuscular y ósea, trasmisora de la fuerza de contracción muscular necesaria para permitir los movimientos.

Los síntomas que presenta el animal que padece esta patología son: inflamación más o menos intensa según la cantidad de fibras rotas (a mayor numero, mayor inflamación), calor, hematomas locales, cojera por dolor intenso que evita el movimiento y la agravación de la lesión. Es importante hacer una ecografía para determinar el número de fibras rotas, observando el tamaño del hematoma y de acuerdo a ello asignar un pronóstico idóneo. Las causas de la tendinitis son el estrés oxidativo, cansancio, trabajo excesivo, terrenos irregulares, giros fuertes, traumatismos por golpes, patadas, tropiezos con obstáculos y acumulación de lesiones fibrosas no detectadas ni tratadas.

La Medicina Tradicional China descubrió desde hace milenios, relaciones importantes entre el hígado y los tendones, entre el hueso y los riñones, finalmente entre músculos e intestino grueso y pulmones. Así una afección hepática puede ser predisponente a alteraciones tendinosas que deben ser tratadas paralelamente en prevención y tratamiento de tendinitis agudas o crónicas.

Al detectarse el problema debe hacerse un vendaje fuerte y aplicar hielo, comunicándose inmediatamente al Médico Veterinario tratante, pues esta lesión debe ser considerada de gravedad, ya que puede incapacitar al caballo hasta un año.

La Medicina Antihomotóxica participa activamente en el proceso de recuperación, actuando en todos los niveles, regulando la respuesta inflamatoria, reparando el tejido y controlando el dolor mecanismo de defensa de los tejidos que evita mayor daño tisular, regula el sistema nervioso, también se estimulan los intermediarios del ciclo de Krebs, productores de energía necesaria para la recuperación musculo-tendinosa, y la eliminación de los radicales libres causantes del estrés oxidativo.

Es posible que a través de los componentes naturales incluidos en los medicamentos Antizootóxicos, se estimulen el drenaje venoso y linfático reduciendo la aparición del hematoma, combinando con fisioterapia, ultrasonido, TENS, además previene y trata los problemas hepáticos, evitando la predisposición y mejorando la renovación de tejido elástico tendinoso, reemplazado por tejido fibroso en las lesiones mal tratadas, borrando la memoria tendinosa de lesión que puede retrasar la mejoría total.

Es importante evitar el reposo total del tejido afectado, para impedir los hematomas y el tejido fibroso causantes de debilidad tendinosa y recidivas, o herradura ancha en lumbres para el tendón superficial y el tendón suspensor.

Se recomienda hacer planes antihomotóxicos por 7 días, cada tres meses en animales deportistas para evitar recaídas, regulando el hígado, la circulación, el sistema osteoarticular y el estrés oxidativo.
Hugo Leiva K.
Director científico.
Línea veterinaria LHA

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