Nuestros abuelos comieron alimentos reales

junio 1/2016

Algunos médicos que nos dedicamos a difundir hábitos saludables por medio de conferencias públicas, nos hemos topado con una protesta razonable, que surge entre algunos asistentes. Manifiestan ellos, sentirse hastiados de oírnos decir que todo lo que comemos es malo: “que es mala la carne, que es mala la leche, son peligrosas las bebidas gaseosas, los huevos aumentan el colesterol, que el chicharrón está prohibido, hay que tener cuidado con las carnes frías”…

El argumento más folclórico y significativo que recuerdo, me lo enrostró una ama de casa, medio enojada, y fue más o menos el siguiente: “mire Dr. mi abuelo toda su vida comió chicharrón, huevos, carne, leche, arepa, mazamorra y agua panela. ¿y sabe qué? fumó tabaco hasta que murió en su finca a los 90 años sin tomar medicamentos”.

Este comentario me vino como anillo al dedo, pues por aquellos días venía yo revisando un tema de palpitante actualidad, cual es la ausencia de Omegas 3 en nuestra dieta actual, lo cual nos ha conducido a un estado de malnutrición conocido por los expertos en micro nutrición como terreno carencial, es decir carencia casi absoluta de los imprescindibles aceites Omega 3.

La intervención de dicha dama me permitió comparar con muy buen efecto didáctico, la dieta de su abuelo y la de ella (que es la misma nuestra), aparentemente similares, pero en esencia, muy diferentes para nuestra desdicha. El resumen de lo que pude esa tarde explicar en público es el siguiente:

1. Su abuelo comió carne de novillo adulto y alimentado con hierba:
es fundamental el desarrollo hasta esa edad madura, para que las reses fijen en su carne las grasas Omega 3, siempre y cuando se estén alimentado de pastura. Su abuelo comió carne rica en Omegas 3. Usted y todos nosotros comemos carne que sólo tiene omegas 6, pues provienen de reses sacrificadas antes de cumplir un año de vida y son alimentadas con granos (maíz y soya).

2. Su abuelo tomó leche de la vaca de su finca, la cual comía pasto y por tanto daba leche rica en Omegas 3. Hoy tomamos leche de vacas de establo alimentadas con los mismos granos y por tanto rica en los nocivos omega 6.

3. Su abuelo comió huevos de gallina feliz (la que vivió libre en el campo, comiendo lombrices, además de sus granos y recibiendo sol). Nosotros comemos huevos de gallina estresada que nunca ve el sol y que solo come granos, huevos ricos en los tan inflamatorios y enfermantes Omega 6.

4. Su abuelo comía frituras hechas en manteca de cerdo, que hoy se sabe que no es mala, como sí lo son los peligrosísimos aceites dizque “vegetales” que usamos para freír: no son vegetales, podrán ser de origen vegetal, pero la industria los convierte en peligrosísimos aceites hidrogenados, que son todos los que nos venden los supermercados para usar en las frituras.

Sólo las poblaciones que acostumbran consumir buenas cantidades de pescado, estarían recibiendo buenos aportes de Omega 3. Si hoy la carne, la leche y los huevos ya no traen Omegas 3, se entiende porqué casi todos estamos con un terreno carencial.

En próximo artículo detallaremos las implicaciones de dicho Terreno Carencial.

Dr. Gerardo Gómez Serna.
Asesor científico LHA.
Médico y Cirujano Universidad de Antioquia. Especialista en Medicina Biológica, Diplomado en Homeopatía y Terapia Neural. Nutri Medicina y Talasoterapia.

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