Manejo integral de la infestación por pulgas en mascotas

marzo 22/2017

Los parásitos más comunes y temidos por los dueños de las mascotas son las pulgas, pequeños parásitos chupadores, que se alimentan de la sangre que succionan por picaduras, están presentes en mascotas, roedores y humanos. Causan malestar severo, presencia de rasquiña, inquietud, hasta automutilación. Es muy frecuente la dermatitis alérgica por picadura de pulga DAPP, la cual tiene intensidad diferente según el individuo, y es causada por el contacto con la saliva de la pulga, ocasionando lesiones pequeñas como pápulas rojas o moradas; también, causan anemia por el excesivo consumo de sangre, ya que chupan hasta 15 veces su peso corporal.

Dichos parásitos son un problema de salud pública, trasmiten a personas y animales diversas enfermedades: la infestación de pulgas causa en personas, perros y gatos, parasitosis por tenia (Dypilidium), produce retraso en el crecimiento, pérdida de pelo, afecciones digestivas (diarrea o estreñimiento), convulsiones y ataques epileptiformes; infecciones por Tifus (fiebre, cefalea, delirio y erupciones cutáneas), peste bubónica (Yersinia Pestis) y enfermedad infecciosa por mordedura o arañazo de gato (Bartonella Henselae), que produce síntomas gripales. Trasmite a los gatos Bartonella Spp que puede ser asintomática, o desarrollar en animales de bajas defensas (Bacteremia) a las tres semanas de infectarse, con presencia de fiebre, linfoadenopatías, gingivitis, epistaxis, uveítis, endocarditis, anemia transitoria, trastornos neurológicos, óseos y hepatoesplénicos.

Debe conocerse el ciclo de vida de las pulgas para su efectivo control que va desde pocas semanas a varios años. Pasa por fases de huevo, larva, pupa y adultez. Su vida se prolonga de acuerdo a las condiciones del medio ambiente, con ciclo rápido en humedad y calor o lento en clima frío.

Las pulgas adultas ponen hasta 40 huevos al día durante toda su vida, principalmente en los rincones y ranuras del piso, pasando a ser larvas (semi-transparentes, blancas) de 1 a 12 días después. La larva entre los 4 a 18 días, pasa a ser pupa, que se envuelve en un cocón de seda y en 3 días hasta 1 año dependiendo de la temperatura ambiente, pasa a ser pulga adulta. Las adultas son voraces y empiezan a comer apenas salen de la pupa, poniendo huevos a las 48 horas, proliferando una nueva generación de pulgas.

Una pulga puede consumir hasta 15 veces su peso corporal en sangre, y la sangre coagulada se ve en las características heces negras que sirven para alimentar las larvas y son signo de infestación.

La enfermedad más frecuente en gatos y perros, es la dermatitis alérgica por la picadura de las pulgas (DAPP), causada por el contacto con los antígenos, componentes alérgicos e infecciosos de la saliva. Según la individualidad del animal, manejo y alimentación, se puede presentar generalmente desde los 6 meses de edad. Se presenta inflamación de la piel con prurito, costras, escamas en el área lumbosacra, miembros posteriores y pápulas en el abdomen. El rascado genera heridas, pérdida de pelo en axilas, ingle, cuello, pabellones auriculares, seborrea e infecciones dérmicas. Los gatos presentan pápulas costrosas en la parte dorsal del cuerpo, cuello, abdomen, alopecia y pelo roto.

El control de la población de pulgas se ejecuta a nivel ambiental, poblacional e individual. En casa deben aspirarse bien diariamente los rincones, camas, cobijas, alfombras y hacer fumigación ante grandes infestaciones con aceites esenciales de plantas o productos químicos empleados con las medidas de seguridad pertinentes para evitar intoxicaciones.

Para tratar individualmente a las mascotas, se pueden utilizar champús a base de Citronella, Citral, Eugenol, Aloe vera, protectores naturales de piel, repelentes y pulguicidas. Para hacer un buen baño, se debe mojar bien el perro o gato, preferentemente con agua tibia, haciendo masajes circulares con el champú, hasta formar abundante espuma removiendo mugre y grasa, se enjuaga y se realiza una segunda aplicación dejando por 5 minutos el champú, nuevamente se enjuaga, se seca y peina al animal. Este baño se debe repetir cada 15 días según las condiciones, infestación y recomendaciones de su Médico Veterinario. Los champús con componentes naturales son seguros, no tóxicos para propietario y animal, y pueden utilizarse en todos los parásitos. Si existen varios animales en la casa, debe bañarlos a todos, pues son posibles portadores de pulgas, aun sean asintomáticos.

La Medicina Antizootóxica reguladora del organismo, actúa sobre el animal aumentando sus defensas, facilitando la adaptación al medio, evitando y tratando las infecciones y anemia, controlando el molesto prurito, evitando la ansiedad, mejorando el estado de la piel y curando las heridas y pioderma. Se aplica con seguridad, no es tóxica para el animal ni el propietario. Siempre debe asociarse a una buena nutrición y manejo etológico para asegurar bienestar físico e integral.

Hugo Leiva K.
Director científico.
Línea veterinaria LHA

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