Hinchas frustrados y Madurez Cívica.

julio 18/2018

Las grandes esperanzas y expectativas del país con su selección para este mundial recibieron un duro revés, el día de nuestra injusta derrota ante Inglaterra.

Y esta es una buena ocasión para analizar el tema de LA FRUSTRACIÓN…
en éste caso la frustración de toda una hinchada nacional.

Cuando estamos muy emocionados y esperanzados ante un resultado que luego nos resulta adverso, es bastante normal que lo asumamos como algo terrible y nos sintamos mal. Pero lo interesante es que frente a un mismo hecho frustrante, los humanos tengamos una gama muy amplia de respuesta adaptativa o Tolerancia.   Quienes no han aprendido a manejar y controlar su baja tolerancia a la frustración a menudo se encuentran enojados, deprimidos o cediendo a las ideas negativas e iracundas de otros.

Lo vivimos en el tristísimo y vergonzoso antecedente del asesinato de nuestro futbolista Andrés Escobar luego del regreso a casa con su autogol a cuestas, como parte de nuestra derrota en el mundial de USA. Pensé en eso y tuve miedo cuando nuestros ídolos Bacca y Uribe botaron su penalti y tuve que escuchar en la calle, algunos insultos y tratos infames de parte de hinchas exaltados.

Por fortuna, 2 días después fuimos reconfortados por la apoteósica recepción que todo el país brindó a nuestra selección en clarísimo gesto de reconocimiento a su coraje y pundonor y en solidaridad a su injusto trato por el árbitro, pero ante todo en clarísima muestra de GRATITUD por habernos representado con tal finura y coraje.

El manejo de la frustración puede ser un parámetro clínico para medir grado de madurez psicológica a nivel personal y en éste caso el paciente es el psiquismo colectivo de una nación. Ha sido esperanzador el progreso desde  nuestra violenta reacción primaria agresiva, hasta nuestra comprensión solidaria y nuestra gratitud.

NUESTRA SELECCIÓN se ha convertido en un oasis de noticias buenas y en un aliciente para la integración: nuestros  chicos de los más diversos rincones de la geografía nacional y en su mayoría provenientes de los estratos sociales más humildes y de minorías étnicas habitualmente subvaloradas, son hoy el gran aglutinador de una identidad nacional DIVERSA. Como país, hoy somos más tolerantes y más abiertos a la aceptación del otro que siendo diferente me complementa y me aporta.  La frustración puede ser normal y a veces inevitable, pero nuestra tolerancia a la frustración, es un indicador de salud individual o colectiva. Hoy tenemos un motivo de alegría y buen pronóstico: ante una derrota, en lugar de reprochar estamos diciendo GRACIAS MUCHACHOS.

Dr. Gerardo Gómez Serna.
Asesor científico LHA.
Médico y Cirujano Universidad de Antioquia. Especialista en Medicina Biológica,
Diplomado en Homeopatía y Terapia neural. Nutri medicina y Talasoterapia

Categorias: Línea Humana

Deja un Comentario