Dermatología y cuidado integral antizootóxico.

octubre 4/2017

Actualmente los problemas más frecuentes en el 70% de los animales, que son complejos de diagnosticar y resolver en Medicina Veterinaria son los dermatológicos; es decir de piel y pelo, por sus variadas presentaciones, intensidad y etiología.

Desafortunadamente se ve la piel y el pelo como entidades aisladas que son tratadas de forma primaria, pero la gran mayoría de estas patologías de piel tienen que ver con enfermedades sistémicas. La piel es el reflejo de la salud física, pero también comportamental, pues el animal puede alterar su comportamiento debido al erizamiento o mal estado de la misma.

Sus funciones son diversas, pues actúa como agente protector e integrador al medio; transporta oxígeno y nutrientes, controla las pérdidas de agua y electrolitos, regula la temperatura y además es el mayor órgano de vigilancia y respuesta inmunitaria.

Contiene todos los tipos de células de defensa: macrófagos, células de Langerhans y dendrocitos, estos capaces de fagocitar y presentar antígenos procesados a linfocitos T, que inician una respuesta inmune primaria al ser tratados con medicamentos antizootóxicos;  las células T de memoria, que protegen al individuo de infecciones superficiales y juegan un papel importante en la prevención del cáncer por su respuesta a antígenos tumorales; los fibroblastos que sintetizan componentes de la matriz extracelular, produciendo enzimas de degradación y procesos de reparación de heridas; los mastocitos iniciadores del proceso de inflamación y alergias.

Las glándulas sudoríparas no son solo órganos de eliminación de toxinas, sino que proporcionan a través del sudor defensas antimicrobianas; por ello, los animales como los gatos y perros que carecen de estas glándulas, tienen mayor tendencia a problemas de piel.

La desintoxicación es muy importante pues actúa como emuntorio, conjuntamente con otros órganos. Su daño o la insuficiencia en la capacidad de eliminación de toxinas afectará al conjunto de órganos, generando o manifestando afecciones en el riñón, el hígado, los intestinos y los pulmones.

Los animales enfermos presentan caída de pelo, enmarañamiento, infecciones, ulceras, cambios en la piel y mal olor.

La medicina antizootóxica propone un manejo curativo y preventivo  basado en la inmunoregulación y desintoxicación cada 3 a 6 meses, localizando la  respuesta no solo en la piel sino también en el sistema hepato-digestivo, linfático, renal y hormonal.

Permite la prevención y tratamiento de enfermedades agudas y crónicas de la piel; de origen traumático, infeccioso, parasitario, inmunitario, hormonal, sistémico o localizado. La mayor ventaja de este tipo de tratamientos es la seguridad gracias a que son libres de efectos secundarios o iatrogenia, además son aptos para hembras preñadas, jóvenes y gerontes.

No se descarta el uso de alopáticos si es necesario, permitiendo disminuir los efectos secundarios y riesgos de estos. El éxito del tratamiento o prevención depende de la agudeza o cronicidad del proceso, ajustando el tratamiento a 15 días en procesos inflamatorios o a varios meses en problemas crónicos. Aunque debe asociarse junto a una buena nutrición y administración de oligoelementos.

Se recomienda para el cuidado de la piel y pelo evitar el exceso de baño, se pueden realizar baños secos y solo aplicar shampoo cuando presenta exceso de mugre o mal olor, esto puede ser en frecuencia de cada mes a 2 meses.

Un buen baño tiene 2 fases, primero se debe aplicar agua tibia y hacer masajes circulares hasta crear una gran cantidad de espuma, enjuagar y hacer una segunda aplicación la cual dejamos actuar por 3 minutos y procedemos a enjuagar nuevamente.

Es necesario secar al animal para evitar humedad y agua en los oídos. Muchas veces se abusa del cepillado y secadores causando irritación de la piel, daños y caída del pelo.

Es necesario aplicar shampoos y cosméticos diseñados para mascotas, por ejemplo, los preparados a base de aceites esenciales, de acción repelente, preventiva y curativa para bacterias, pulgas y garrapatas, y que no sean irritantes como la mayoría de los de uso humano. También se recomienda tener cuidado con algunos shampoos tradicionales medicados que pueden ser tóxicos especialmente en gatos y humanos.

Los medicamentos antizootóxicos regulan el sistema nervioso, modulando el comportamiento y adaptación a su entorno, sumado a la disponibilidad de espacio suficiente para su buen desarrollo, ejercicio físico y juego, es de gran beneficio para su mascota.

Hugo Leiva K.
Director científico.
Línea veterinaria LHA

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