Corrigiendo el engaño sobre el Colesterol.

septiembre 6/2017

El gran público ha sido manipulado por la industria alimentaria, desde los años 50 del siglo pasado. Nos convencieron de que la grasa saturada animal presente en la mantequilla y la grasa de cerdo era mala para nuestra salud y era la responsable de que se nos aumentara el colesterol en sangre. Hoy los investigadores honestos, interesados en la salud de las personas y que se han negado a seguirle el juego a las mafias del azúcar y de las grasas artificiales, nos están demostrando con sobrados argumentos que esta afirmación ha sido una primera y gran mentira.

La segunda es aquello de que “el colesterol es la causa de los infartos de corazón”; nada más alejado de la realidad: el colesterol es bueno y muy necesario para el cerebro y como precursor para formar todas nuestras hormonas esteroideas y sexuales. No ha sido el colesterol sino el azúcar que eleva la insulina, el responsable de los infartos.

La tercera gran mentira orquestada por los comerciantes de la enfermedad, nos convenció con el apoyo de la publicidad, de que debíamos cambiarnos a las margarinas y los aceites hidrogenados de origen vegetal, pero convertidos en “grasas trans” mediante la hidrogenación.

Siempre hemos insistido en este blog, en señalar con detalle a los dos grandes culpables de nuestra inflamación crónica y nuestra pandemia de sobrepeso, obesidad, hipertensión, diabetes, etc.

Los hemos señalado repetidamente con nombre propio:

  1. Los carbohidratos refinados (azúcares y harinas: panadería, galletería, pastelería, confitería, snacks, bebidas gaseosas, almidones como pastas, yuca, papa,…).
  2. Las grasas artificiales o hidrogenadas, léase margarinas y todos los aceites de freír.

Sobre estos dos verdugos de nuestra salud está cimentada una de las actividades comerciales más lucrativas del planeta, pero también una de las más infames, ya que sus dueños saben que se hacen millonarios enfermando a la población.

Como las imágenes suelen ser más poderosas que las palabras escritas, vamos a beneficiarnos de los recursos de la tecnología; si bien la internet puede ser usada para divulgar mucha violencia y basura, justo es reconocer que hay gente buena difundiendo información útil y mensajes esperanzadores.

En los años 50, hubo una creciente ola de infartos de corazón en Estados Unidos, incluso el presidente Eisenhower sufrió uno. El pánico se apoderó del país, e investigadores como el Sr. Ancel Keys, incitó la idea de que la culpa era de las grasas saturadas, ya que, según él, elevaban el nivel de colesterol; sin embargo, años más tarde otros estudios sobre la enfermedad cardiovascular lo están desmintiendo por llegar a tan nocivas conclusiones.

El siguiente enlace le llevará a un interesante video de Youtube, más elocuente que cualquier comentario sobre él. Recomiendo su observación atenta y de antemano le agradezco su gesto solidario de compartirlo entre sus contactos que puedan beneficiarse de él.

Dr. Gerardo Gómez Serna.
Asesor científico LHA.
Médico y Cirujano Universidad de Antioquia. 
Especialista en Medicina Biológica,
Diplomado en Homeopatía y Terapia Neural. Nutri Medicina y Talasoterapia.

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3 Comentarios

  1. Franco Maestre Herrera dijo:
    07 septiembre 2017

    Muy interesante y.lo tomare y lo pondré en acción para mi vida

  2. Franco Maestre Herrera dijo:
    07 septiembre 2017

    Una observación muy interesante

  3. johnjcalle dijo:
    08 octubre 2017

    Gracias doctor por compartir ,información real y muy útil

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