Escoger bien el tipo de calorías y beber agua antes de comer, otra ayuda contra el sobrepeso.

agosto 1/2017

Siempre hemos escuchado que no es recomendable ingerir líquidos antes de las comidas y la razón que nos dan es que, con ello, diluiríamos los jugos y enzimas digestivas, teniendo como resultado una mala digestión de lo ingerido.

¿Será esa la razón de que favorezca la pérdida de peso?

Investigaciones recientes sugieren que beber 500 mL de agua, media hora antes de cada comida (es decir medio litro o dos vasos de ocho onzas), funciona como una estrategia auxiliar en un programa que incluya dieta y ejercicio de base, para perder peso. En el estudio, aquellos pacientes que así lo hicieron, lograron perder en promedio cerca de tres libras más que el grupo control, durante un lapso de tres meses. Cerca del 30% de los pacientes del grupo de tratamiento que bebió agua, perdió más del cinco por ciento de su peso corporal, en comparación con tan sólo el cinco por ciento del grupo control.

Una explicación que dan los realizadores del estudio enfatiza que muchas veces solemos malinterpretar falsamente la sensación de sed, como hambre, y que, además beber agua media hora antes de comer, hace que nos sintamos más llenos, y por tanto terminaremos comiendo menos.

Es mucho más fácil disminuir el ingreso de calorías superfluas, que “tener que quemarlas luego de que están acumuladas en forma de depósitos grasos”. Todo lo que contribuya a disminuir la ingesta de calorías de alguna manera cumple con el objetivo de hacer restricción calórica, concepto que no necesariamente implica pasar hambre sino “comer muy rico en nutrientes, pero bajo en calorías”. De ahí que lo más importante de todo sea elegir el tipo de nutriente que nos llevamos a la boca, pues no es verdad la típica frase de que “una caloría es una caloría”: sucede que una caloría proveniente de grasa buena o de proteína buena es totalmente diferente en sus efectos a una caloría proveniente de la nefasta comida chatarra a base de carbohidratos densos y “grasas Trans” de toda la comida procesada industrialmente.

Esta estrategia del agua antes de las comidas aparece pues, como una ayuda adicional al programa básico que es cambiarnos hacia alimentos favorables como fuente de energía, dando prioridad en primer lugar a una buena cantidad de grasas buenas, en segundo lugar, a las proteínas en cantidad moderada y en tercer lugar a los carbohidratos por excelencia que son las verduras, todo lo demás en poca cantidad y solo para consumos ocasionales.

Importan mucho además los horarios siendo el desayuno de las 7 am la principal comida del día, seguida de un almuerzo moderado entre las 12 del día y las 2 pm, para terminar con una cena lo más liviana posible, e incluso se puede considerar abolir la cena.

Sistema fisiológico implicado: Metabólico y hormonal.

Dr. Gerardo Gómez Serna.
Asesor científico LHA.
Médico y Cirujano Universidad de Antioquia. Especialista en Medicina Biológica,
Diplomado en Homeopatía y Terapia Neural. Nutri Medicina y Talasoterapia.

Categorias: Línea Humana

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