Aplicaciones de la Medicina Antizootóxica en oftalmología.

agosto 15/2017

La oftalmología es una especialidad médica veterinaria que ha tenido un gran desarrollo, debido a la importancia que tiene el ojo y anexos para el bienestar etológico y físico del animal. El ojo integra al animal a su medio, captando la luz, regulando su intensidad en el iris y enfoca por el cristalino, la convierte en impulsos electroquímicos, llegando al cerebro a través de las neuronas y creando una imagen de ambiente, generando así una respuesta de adaptación a cada situación.

Desafortunadamente son pocos los médicos veterinarios especialistas en oftalmología, sus técnicas diagnósticas permitirían detectar y determinar tratamientos no solo del globo ocular, sino también de su musculatura, el sistema lagrimal y los párpados. Es difícil detectar inicialmente las afecciones oculares, salvo lesiones muy fuertes que alteran radicalmente la visión, ya que los animales agudizan los otros sentidos acostumbrándose y compensando sus limitaciones para sobrevivir. La Medicina tradicional China constató la interdependencia energética entre el ojo, la visión y el hígado.

Las enfermedades más comunes en nuestros animales son conjuntivitis, úlceras y opacidad corneal, cataratas, glaucoma, secreciones, tumor del tercer parpado y cuerpos extraños. Los síntomas frecuentes aparte de las alteraciones en la marcha con vacilación y tropiezos recurrentes en la oscuridad, son la irritación con enrojecimiento ocular, alteraciones del lagrimeo con déficit o aumento, resequedad ocular y picor. Se presenta pérdida de peso, debido a que el animal no puede buscar y movilizarse hacia sus fuentes de alimento.

Ante lesiones oculares diríjase a su médico veterinario tratante, puede mientras tanto, limpiar el ojo aplicando suero fisiológico con algodón húmedo y limpio. Las lesiones pueden presentarse en las diferentes partes del ojo.

La conjuntivitis es una enfermedad frecuente, se presenta con ojos rojos, inflamación o infección, irritación por cuerpo extraño o alérgenos de la membrana mucosa que recubre el interior de los parpados, con lagrimeo constante, lagañas, dificultad para abrir el ojo afectado, rechazo a la luz, rasquiña y secreción purulenta amarillenta o verdosa. En animales con baja pigmentación de la piel pueden presentarse tumores del tercer párpado por la exposición continua al sol.

De gran incidencia son las úlceras de la córnea, lesión en el tejido transparente de protección frontal del ojo, consecuencias de inflamaciones y alergias prolongadas, inmunodepresión, infección por bacterias, virus, hongos o  parásitos, pero también por razones mecánicas como cuerpos extraños, rasguños, abrasiones en la superficie del ojo y resequedad intensa en los ojos.

Las enfermedades virales se pueden desarrollar con opacidad de la córnea. Cuando la córnea se reseca (queratoconjuntivitis seca) por baja o nula producción de lágrimas, se genera molestia y dolor, con lagañas mucopurulentas abundantes, pudiendo llegar en los casos agudos a ulceración y perforación ocular.

Las cataratas son una enfermedad progresiva con opacidad del cristalino, estructura transparente del ojo que genera pérdida de la visión hasta ceguera. Pueden ser hereditarias apareciendo inclusive en animales jóvenes, o provocadas por traumatismos, degeneraciones de la retina, inflamaciones o enfermedades sistémicas como diabetes.

En glaucomas se presenta aumento de la presión intraocular y acumulo de líquidos perdiendo la visión. Puede ser genética o resultado de hemorragias, tumores, inflamaciones y cataratas.

Para tratamientos locales se utilizan medicamentos con características específicas, esterilidad y un vehículo adecuado para no afectar el ojo ni sus estructuras. Los colirios antihomotóxicos son compuestos estériles de varias microdosis de plantas, preventivos y tratamientos farmacológicos para traumatismos, afecciones agudas o crónicas, seguros y libres de efectos secundarios. También facilitan la recuperación postquirúrgica por su acción reguladora y regeneradora tisular. Al aplicarse no debe hacer contacto con el ojo para evitar la contaminación del colirio. Pueden lubricar la córnea y usarse como lágrimas en ojos secos. Pueden complementarse con medicamentos antihomotóxicos orales e inyectables de acción rápida y efectiva por acción de macrófagos y producción de elementos reguladores (Linfocitos TH3) y citoquinas desinflamatorias, antiinfecciosas y regeneradoras. La utilización de sueros autologos son un gran complemento para la recuperación en úlceras corneales.

La Medicina antizootóxica es inmunoreguladora y permite abordar la inmunodepresión predisponente a infecciones oculares. En todos los tratamientos se recomienda trabajar el órgano asociado según la medicina tradicional china, el hígado con medicamentos antihomotóxicos protectores y reguladores hepáticos. También es aplicable sobre el sistema nervioso autónomo, generador de la imagen y reacciones defensa.

Hugo Leiva K.
Director científico.
Línea veterinaria LHA

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